Fecha 09/03/2006
Periódico El Economista, sección “La Plaza”
Reseña
Vi esta cinta antes de saber que estaba nominada para el Oscar (se estrenó hace tiempo en México), y en ese momento lo que más me sorprendió fue el montaje. En Crash: alto impacto (Crash, EU, 2004) no tenemos una, sino muchas historias entrelazadas que al final hacen perfecto sentido, lo cual es algo sumamente complicado y digno de mención.
Pero de ahí en fuera, me pareció que tocaba muchos lugares comunes de la xenobia y el racismo y que terminaba por chantajearnos emocionalmente, sin mencionar que el elevado número de historias hace difícil profundizar en los personajes, de tal manera que éstos terminan por ser, en algunos casos, bastante planos.
El hecho de que la cinta haya ganado la estatuilla no me hace cambiar de opinión, más aun, no es mejor película que Secreto en la montaña ni Munich ni Capote, además, como historias, estas últimas son muy superiores. Pero Crash tuvo una gran acierto: tratar un problema de suma importancia en Estados Unidos, el problema de la raza y los esterotipos.
Por supuesto, el motor de todas las historias es un problema de discriminación, desde el abuso de un policía racista a una pareja de afroamericanos adinerados, pasando por la desconfianza de un tendero persa a un cerrajero latino, hasta llegar a la inexperiencia de un policía joven ante la presencia de un hombre de color, situación que deviene en consecuencias funestas.
Más allá de cómo terminan cada una de las historias, el director y guionista Paul Haggis, constriñe esta problemática en punto de encuentro simbólico, bastante usado pero efectivo: un choque automovilístico, una especie de presagio ante los constantes roces y desacuerdos que devienen de la multiculturalidad, o bien, de la imposibilidad de entender la multiculturalidad.
Así pues, en opinión del que esto escribe, la cinta se vio beneficiada por la situación social que atraviesa Estados Unidos, situación que afecta a nuestros paisanos migrantes, aunque en la cinta no haya historia alguna de un “caza inmigrantes”.
Resalta el trabajo de Matt Dillon, cuya historia es por mucho la más significativa, de entrada, es él quien es partícipe del accidente antes mencionado. También cabe resalta las participaciones de Sandra Bullock, Don Cheadle y Jennifer Esposito, entre otros.
Alto impacto es una cinta conmovedora y con mucho “corazón”, que vale la pena ver si se tienen ganas de un buen melodrama con mensaje incluido. Pero para algo más sublime, hay otras opciones. (Fausto Ponce)
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