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El lanzamiento de la red social Ping de Apple, enfocada a la música, me genera más inquietudes que respuestas. Y es que en cuestión de entretenimiento, internet sigue siendo un mundo lleno de incertidumbre, y aunque uno pueda vislumbrar su futuro, la tecnología siempre nos trae sorpresas.
Pero… ¿qué es Ping? Es una plataforma incluida en el reproductor de Apple, iTunes 10, que permite a los usuarios de la iTunes Store estar en contacto con otros usuarios e intercambiar recomendaciones musicales, al tiempo que permite seguir a diversos artistas y personalidades de la música, como se hace en Twitter. En términos generales, y con temor a ser impreciso, digamos que Ping es una especie de mezcla entre Twitter, Facebook y Last Fm, con el plus de poseer una sistema de compras digitales.
Ingenioso si se piensa en el éxito de la iTunes Store en un mundo donde las descargas ilegales (gratuitas, por cierto) se encuentran a la vuelta de la esquina, y no sólo eso, sino que mucha gente ve como un triunfo de la libertad del ser humano, la posibilidad de descargar cosas sin tener que pagar por ellas; curiosamente, muchos sí están dispuestos a pagar paquetes premium de los Torretnz u otras páginas de los cuales descargan dicho material… No pagan a grandes empresas pero le pagan a otros que a la larga construirán una nueva empresa; la historia de todas las revoluciones: unos convencen a otros para que hagan la revolución y al final, lo único que pasa es que el poder cambia de manos. En fin…
Bueno, pero sigamos con iTunes: Conozco mucha gente, no sólo aquellos que abogan por la legalidad, sino gente que prefiere pagar cosas en iTunes que estar buscando archivos en la red. Lo cual refuerza la teoría de Jobs de que la gente está dispuesta a pagar siempre y cuando tenga un servicio que le guste. y claro, si tienes gadgets que te respalden, una tienda en línea (con películas, series de tv y música, claro, no todo para nuestra tienda, por ahora) y diversos artículos conectados entre sí, tienes un negocio redondo. Sí, Apple es un negocio que se basa en la ilusión que brinda el Status: “Lo pago porque puedo”.
Por supuesto, la plataforma de Apple podría dar la estocada final a sitios como Lastfm y MySpace, y quizá ¿mermar Facebook?
Pero más allás de otras redes sociales, hay otro factor en la ecuación: Google, la otra cara de la moneda. Mientras Apple apuesta por un ambiente cerrado, Google lo hace por sistemas abiertos, es como una especie de abanderado de la libertad y de compartir la información con todo el mundo. Si Google te encuentra en internet, estás disponible para todo el mundo, incluso la fachada de tu casa puede estar en los Google maps. La capacidad de indexación de Google es lo que lo ha metido en diversos problemas con la ley.
Ahora bien, en un curioso giro del destino, o del modelo de negocio, Youtube.com está en negociaciones con las distribuidoras hollywoodenses para transmitir por streaming y por un sistema de cobro sus películas. ¿Qué? ¿El gigante de la gratuidad involucrado en un modelo de pago? Sí, y si Google lo está haciendo quiere decir que el modelo gratuito fue sólo una ilusión adolescente. Es decir, el futuro de la red no está necesariamente en la gratuidad.
¿Funcionarán los modelos de cobro? ¿Se agudizará el combate contra los sitios pirata? O bien, ¿las compañías como Google y Apple generarán plataformas tan eficientes que los sitios “piratas” no tendrán de otra que comenzar a cobrar sus servicios como lo han estado haciendo? ¿Sobrevivirán los dos paradigmas (Google-Apple)? ¿Los piratas contraatacarán?
Por ahora, al menos, todo el mundo celebrará los nuevos iPods, iPhones y iPads, hasta que alguien consiga opacarlos con un nuevo producto o plataforma….







