Bottle Rocket, que por cierto marca el debut de Wes Anderson como director y guionista, es una verdadera rareza. Por un lado, en ella encontramos, en bruto, los personajes absurdos y las situaciones casi surrealistas que tanto caracterizan el trabajo de Anderson.
Pero por otro lado, apenas existen visos del acostumbrado vestuario extravagante y exquisito, mientras que los sets tienden a un realismo gris, lejano a los ya tradicionales y coloridos conceptos visuales. Es decir, Bottle Rocket es y no es, por obvias razones, el Anderson que todos conocemos.
La cinta gira en torno a tres amigos, Anthony (Luke Wilson), Bob (Rupert Musgrave) y Jerry (Owen Wilson), quienes desean realizar un robo importante bajo las órdenes de Mr. Henry, sin embargo, durante el camino, Anthony conoce a una mucama llamada Inés (Lumi Cavazos), mientras que Bob se entera de que su hermano está en problemas.
Por su parte, Jerry está decidido a realizar el trabajo, pero no puede hacerlo solo. Así pues, la amistad de estos tres es puesta a prueba.
Por momentos, Bottle Rocket resulta bastante divertida, gracias a los diálogos absurdo e hilarantes y a la secuencias sin sentido, pero otros tantos es un poco aburrida y dispersa. En resumen es un buen experimento indie, el cual adquiere relevancia si uno es fan de Anderson.
Por cierto, el guión es del mismísimo Owen Wilson.





