Fecha: 30/05/2008
Periódico El Economista, sección La Plaza
Reseña
En la premier de Déficit, me ocurrieron dos cosas poco usuales en el contexto cinematográfico, las cuales fueron signos evidentes de que mi exacerbado disgusto por Déficit (México.2008) no se debía a mi antipatía de las pretensiones creativas de Gael García Bernal.
Primero, antes de entrar a la sala, una amiga se me acercó para decirme: “Ya vi el trailer y se ve que va a estar malísima”. ¿Cómo? Supuestamente el trailer debe estar tan bien hecho que la película se te tiene que antojar. Usualmente pasa lo contrario.
Segundo, al terminar la función, la sala 6 de Cinépolis Diana vivió un silencio incómodo, ante la duda de aplaudir o no aplaudir a lo que se había visto. Es decir, Gael y el elenco de la cinta estuvieron hora y media antes presentando la cinta, con toda la buena onda del mundo, por cortesía debíamos aplaudir, ¿no? Lo anterior no ocurrió (salvo por un despistado), todo el mundo, en silencio, salió de la sala lo más rápido posible.
La pregunta aquí es ¿qué pensaba Gael al dirigir un guión poco consistente, con personajes que nunca salen de lo unidimensional y con un discurso confuso y trillado (nacos vs fresas)?
Déficit gira en torno a Cristóbal (García) un chico de clase alta que organiza una fiesta en su casa de Tepoztlán, a la que también asisten los amigos de su hermana (Camila Sodi), y en donde la servidumbre recibe una especie de doble mensaje: “Los queremos pero recuerden que son los sirvientes”, y en especial, al jardinero llamado Adán (Tenoch Huerta) que alguna vez fue compañero de juegos de Cristóbal.
El meollo del asunto es que al evento de Cristóbal llega una hermosa chica argentina (Luz Cipriota), de quien “Cris” queda flechado (al igual que Adán), pero el problema es que la novia de éste (Ana Serradilla) ya está en camino, por lo que hará lo posible por retrasar la llegada de su amada, como darle mal las instrucciones para su arribo a la fiesta.
En la cinta prácticamente no pasa nada, nunca se trasciende lo anecdótico, y lo que ocurre, tiene poco impacto: lo más que produce es un mero berrinche adolescente.
Los personajes (tanto ricos como pobres) nunca se desarrollan pero siempre lucen patéticos y estúpidos: los fresas, clasistas, superficiales y prepotentes (y drogadictos), y los pobres, inocentes, casi tontos, apocados y serviciales. El antagonismo no trasciende lo maniqueo.
Por otro lado, las actuaciones son bastante malas, sólo se salva la Sodi (puede tener gran futuro como actriz), y en contraposición, los peores son Luz Cipriota y el mismo Gael, quien exagera tanto su acento fresa que se vuelve un digno personaje de la telenovela Rebelde.
Lo más rescatable es la fotografía de Eugenio Polgovsky, asfixiante, envolvente (aunque la exposición presenta varias deficiencias)… acompañada de una cámara inquieta, brusca y a veces atolondrada (en sentido positivo), entre las dos conforman una propuesta visual propositiva.
Desgraciadamente, con un guión tan deficiente, lo bueno se diluye y se convierte en esperanza: quizá, para la siguiente película y con mejor guión, podamos tener una conclusión acerca de las habilidades de Gael como director.
Al menos, lo que podemos saber es que tiene mucho valor y disposición para levantar un proyecto con poco presupuesto. (Fausto Ponce)






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carlos 07.03.08 at 5:00 pm
y quien dijo que el duende este garcia bernal era actor o director, primero no tiene ni el cebrebro ni la estatura en ambos sentidos 157mts, luego entonces ya para que te mortificas en criticar algo qu eno vale ni la pena ni ver.
Ra y 08.10.08 at 1:33 am
Es increible el talento de Gael Garcia para llenar 2 horas de estupideces y de mal gusto, yo tambien tengo un video de unas vacaciones con cuates locochones Gael! agarrate! Cuando tenga el varo que tu tienes la hago pelicula y hago que la gente sufra y pague!