Desierto adentro: Reseña

by on April 25, 2009

in Cine, Películas

Fecha: 21/04/2009
Apro (www.proceso.com.mx)
Reseña

La cinta dirigida por Rodrigó Plá, principal triunfadora del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (sorpresas de la vida), es un trabajo absurdo y un poco confuso, sobre la forma en que la culpa y la enajenación, ocasionados por la Fe, pueden llevar a ocasionar actos de verdadera estupidez.

El drama de Desierto adentro (México-2008) se desarrolla en plena guerra cristera (Gobierno Mexicano vs Iglesia Católica), en un poblado cercano al desierto en donde nada parece tener posibilidades de crecer.

Es en este escenario estéril y represor (los curas son perseguidos y asesinados si ofician misa fuera de la iglesia, entre otras cosas) en donde Elías (Mario Zaragoza) comete una gran torpeza.

Resulta que a su mujer (Dolores Heredia), se le muere el niño que está esperando. El problema reside en lo siguiente: si el padre no hace el debido ritual, el alma del no nacido se quedará penando para siempre.

Elías, quien anteriormente se había negado a ayudar al grupo de fieles contra el gobierno —aludiendo a la frase: las cosas de Dios que las defienda Dios— decide traer al padre del pueblo a su casa, bajo el riesgo de que algo terrible pudiera ocurrir.

De entrada, la situación es peligrosa, pero Elías, en un acto de mero capricho, empeora las cosas, lo que ocasiona un espiral de muerte que acaba con la vida de su mujer y con uno de sus hijos.

Arrepentido y lleno de culpa, que la verdad no era para menos, Elías se va desierto adentro con el resto de su familia para construir una iglesia con la esperanza de que Dios lo pueda perdonar.

Lo anterior, es sólo el comienzo de una serie de infortunios que no tienen nada que ver con la voluntad de Dios y ni tampoco la enajenada mente de Elías, sino con la estupidez humana.

Y es aquí donde las cosas no están claras, porque, dos cosas: 1) el discurso de la cinta tiene que ver con la enajenación provocada por la Fe, en el entendido de que la religión es el opio del pueblo, o 2) el discurso de la obra nos muestra las consecuencias de una Fe malentendida

Si la respuesta es el inciso 1, entonces Desierto adentro peca de infantil con su maniqueísmo absurdo, y si la respuesta es 2, entonces la verdad es que los que mueren en la cinta lo tienen bien merecido porque no se puede ser tan estúpido.

Desierto adentro falla pues su discurso se queda a medias, no importa cuál de las dos respuestas anteriores se escoja, las dos son igual de aburridas. Lo único rescatable es la fotografía, en donde la enormidad del desierto se ve opacada por las figuras humanas, que parecen estar atrapadas físicamente en un contexto sofocante y claustrofóbico. (Fausto Ponce)

Blog Widget by LinkWithin

  • Suscríbete gratis a Faustoponce.com por RSS o por email
  • Sígueme en Twitter

{ 1 comment… read it below or add one }

January 13, 2011 at 2:44 pm

a mi en lo pesrsonal me agrado mucho esta pelicula, no creo que sea una idea tan estupida o aburrida, mas bien a mi me parecio entretenida, y con unos dialogos muy precisos. En mi caso la recomendaria

Reply

Leave a Comment

Atención: Los insultos al autor de este blog o a cualquiera de sus lectores —lo cual no es lo mismo a una opinión contraria que fomenta la discusión— serán suceptibles de ser borrados, como se explica en las Políticas de uso de este espacio.

Ojo: No pongan links activos porque el programa antispam los detectará y los mandará al limbo de los mensajes.

Previous post:

Next post: