Entrevista a Ludwika Paleta

August 1, 2008

in Cine, Televisión

Revista Dónde ir
Fecha: 01/08/2008
Entrevista

Ludwika sonríe todo el tiempo. Y cada que lo hace, su rostro se ilumina de manera encantadora. Menos mal, de lo contrario sería terrorífico: podría tratarse de una femme-bot, hermosa pero fría. Y es que la actriz posee una sensualidad sutil, como diva de antaño, sofisticada y elegante, con un ligero toque de voluptuosidad y un halo de dulzura al mismo tiempo, aunque es probable que todo esto me lo esté imaginando.

Nunca pierde la compostura, por momentos tiene esa cara de póker que no deja ver lo que está pensando, otras veces, cuando sabe lo que quiere, es cortante y concisa, tanto, que podría pasar por una niña caprichosa, como cuando debate con el estilista acerca de la forma exacta en que deben ir sus rulos: “No, pero no me dejes como Anita la Huerfanita”, después suelta de nuevo esa linda sonrisa y todo se vuelve a iluminar.

“Me da cosa que estés incómodo”, me dice, mientras trato de sostenerme en cuclillas, no hay donde sentarme. Sin embargo, no puedo ablandarme, digo, ella fue María Joaquina, era cruel y despiadada, y quizá también era esa mujer casada, atrapada en plena aventura romántica, que apareció en los programas de espectáculos. De nuevo me estoy imaginando cosas.

Usualmente, a las actrices infantiles no les va muy bien, tú lograste convertirte en una mujer madura a la que le va bien, has tenido mucha suerte.

“Depende, porque… la sombra no me la he quitado, en la calle la gente me sigue diciendo María Joaquina. Convertirme en actriz, y que me vaya bien, tiene que ver con qué quiero hacer en mi carrera y con conseguir buenos proyectos. Yo me inicié en las telenovelas, pero no es lo que quiero hacer toda mi vida, lo hago porque me pagan muy bien y además son proyectos en los que me conoce mucha gente, a raíz de eso van saliendo muchas cosas. Pero bueno, actrices infantiles, por ejemplo, Drew Barrymore fue actriz infantil y se convirtió en una actriz seria”.

Sí, pero tuvo que salir de rehabilitación.
“Cierto, pero Scartlett Johansson también comenzó desde niña y es una gran actriz”.

Sí, vamos, no es imposible, pero cuesta mucho trabajo o ¿no lo crees así?
“No lo sé, yo nunca me imaginé hacer otra cosa que no fuera actuar. Tal vez se deba a eso. Cuando empecé supe que siempre querría actuar; por eso, para estar completamente segura, paré unos tres años, que en la infancia-adolescencia es toda una vida. Como de los 13 a los 16 empecé a estudiar la secundaria, quería ser una niña normal, porque era una niña fa-mosa y en la escuela me molestaban muchísimo”.

Pero al final encajaste y tuviste un grupo de amigos.
“Encajé porque empecé a ser una persona normal, deje de trabajar tres años y no quería que mis amigos me conocieran por la persona que era en la tele. Dejé de actuar y me conocieron por lo que era yo. Luego seguí trabajando y decidí que sí quería ser actriz y me puse a estudiar. Terminé la prepa y me fui a estudiar inglés a Oxford con la idea de cursar tres años de actuación en Londres, pero conocí a Plutarco y me enamoré. Luego partí hacia Nueva York a estudiar actuación, pero no fui a Londres como lo había planeado. Quizá a eso se debe que no me fui con la inercia de la actriz infantil, sino que de repente rompí con eso”.

Pero tuviste la oportunidad o la inteligencia para detenerte.
“Me pude haber seguido haciendo novelas”.

¿En qué momento decidiste parar?
“Cuando me di cuenta de que quería ser una persona normal, que me estaba molestando. La fama es difícil, sobre todo cuando se es adolescente, ya que una está buscando su propia identidad y dónde encajar. Quería encontrarme pero me resultaba difícil por ser famosa, porque ésa es una edad muy cruel y los amigos no nos aceptan si no somos como ellos. Me molestaban mucho y sufría. Cuando me alejé, en esos tres años viví mi vida como cualquier adolescente: tuve novios, iba a reventones, además cambié físicamente, en-tonces la gente ya no sabía si era yo o no. Después volví, hice algunas obritas de teatro, me casé, tuve un hijo y regresé a hacer televisión”.

Curiosamente, siempre has llevado un perfil tranquilo.
“Súper tranquilo… pero los pinches medios se han encargado de…”

Exacto, luego del escándalo con Pablo Montero, pienso, no te lo merecías.

“Sí, yo dije: “De dónde…” nunca hice nada que cualquier persona no haría, nunca nada malo, nunca hice nada que se pudiera juzgar tan duramente como se hizo, pero los pinches medios se encargaron de tergiversar todo. No vivo del escándalo, y tan es así que me han querido sacar chismes y escándalos y nada”.

¿Cómo lo tomaste?
“Nunca entré en ese juego, y espero que la gente lo sepa. Y como nunca entré en el juego, éste no creció. Hay personas que caen en esa dinámica y opinan y contestan, y siempre va a haber una respuesta, como Niurka, que vive de tener las uñas largas y del escándalo, pero en todos lados existe eso”.

¿Sabes cómo empezó todo o quién lo comenzó?
“Sí, lo sé, pero qué importa… hay ojetes (por supuesto, se refería a los periodistas), pero no tiene caso, ya pasó. Y tan estoy aquí y estoy muy bien que no tiene importancia. Todo fue un escándalo mediático, pues en mi vida ni lo hubo… sí pasaron cosas, pero el sensacionalismo fue afuera, todo el alboroto lo hacen los medios, los escándalos existen porque alguien los alimenta, el público los alimenta. Es más difícil para la gente que lo ve que para una: la gente ve ese proceso y se imagina muchas cosas raras. Yo lo veía en la tele y decía: ¿Ésa soy yo? Están agarrando una parte de mí y la están revolviendo”.

Tú lo ves sencillo o no lo percibes como tal, pero la verdad es que es difícil pasar por la fama y el escándalo y estar bien, como tú.
“No, no es fácil, yo creo que hay que tener buena asesoría, ser muy inteligente y tener en cuenta una cosa bien importante: no tomárselo personal. Sí, una entra en crisis y patalea, pero no es nada personal, no es conmigo, eso era una novela ¿verdad? (ríe). Hay gente tan pinche en este medio que una debe cuidarse. Así como existe gente buena, también mala. Hay quienes van a pasar por encima de cualquier cosa. Lo importante es protegerse para que no entren más adentro, y saber lo que es una”.

¿Te frustra o te molesta que la gente busque este tipo de información?
“Sé que así es y que es un tema universal. Le pasa a cualquiera que se ponga en un escaparate tan grande como lo es una pantalla de cine o de televisión, a las modelos les pasa y no tienen ningún talento más que ser bonitas. Se crea una idealización de la gente, una se proyecta y quiere ser así. A mí me pasa, veo a Kate Winslet y quiero ser como ella, hacer los proyectos que hace, y si algún día me la encontrara en Londres, caminando por la calle, jamás la molestaría, jamás le pediría un autógrafo, pero me le quedaría viendo… y se me haría muy raro verla. Me preguntas si me molesta o me decepciona, pues no, para eso está la gente que te conoce bien, ¿no? Finalmente una crea un personaje de sí misma, todos lo hacemos. No hay una persona que no me conozca bien y me diga: “Pensé que eras completamente diferente”. Pues sí, qué chiste tendría si esa que ves en la tele fuera yo, no habría misterio. Conocerte bien es para la gente que te quiere ver.

“Las estrellas de Hollywood cuidan mucho su vida privada porque de alguna manera sí influyen en lo que ve el público y cómo las ven en la pantalla. Creo que en gran parte la versatilidad de un actor tiene que ver con cierto misterio: y no se sabe cómo será en realidad el actor. Por eso hay que guardarlo (el misterio), nos debemos a nuestro público en pantalla, con nuestro trabajo. Pero abajo no, se es un simple mortal, una persona normal, y mientras menos sepan de nuestra vida privada, mejor, porque así se mantiene ese enigma, y nos van a creer más los personajes cuando los vean en la pantalla. Pero si saben con quién duerme o con quién se acuesta, cuántos hijos tiene, de qué color son los calzones que usa, van a ver al personaje y van a decir: Ésa no es Ludwika“.
(Fausto Ponce)

Blog Widget by LinkWithin

{ 2 comments… read them below or add one }

POke August 1, 2008 at 6:09 pm

Felicidades por sacarle toda la sopa a Ludwika y por tu próxima “escalada” a la revista Órale, a la que por cierto me tienes que llevar aunque sea una vez para que yo sea como Bart cuando va a visitar la redacción de la Revista Mad. Soy SUPER FAN *___*

Midori August 1, 2008 at 8:52 pm

Yo me río de los encabezados del Órale, es imposible no verlos!!! y sobre Ludwika…. pues la verdad nunca he sido su fan, ni siquiera vi Carrousel de Niños… estoy mal?

Leave a Comment

You can use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Previous post: Permanencia Involuntaria 57

Next post: Políticas