Extracto de Fuera de Lugar

September 4, 2008

in Brevísimas

JUAN (levantando la voz.): Güey, ¿te acuerdas de Vargas?
LEONARDO: No, ¿quién es ése?
JUAN: Un pelirrojo que iba con nosotros en secundaria.
LEONARDO (regresando rápidamente del baño con un tapón en la nariz.): Ay, güey, es el del…
JUAN (interrumpiendo a Leonardo): Sí, el del alto de San Fernando.
LEONARDO: ¿El que te limpia el vidrio?
JUAN: Sí, ése.
LEONARDO: Güey, qué pedo. Sí, ya lo había visto hace varias semanas, pero se me había pasado comentártelo. ¿Pero cómo llegó ahí o qué onda?
JUAN: Ni idea. Sólo sé que sus jefes lo corrieron de su casa por drogadicto, pero no manches, creo que el jefe es un alcohólico. Además creo que de chavito le pegaban, o una madre así. Debe ser de la chingada no tener nada. No mames, si sufro cuando me quedo sin coche.
LEONARDO: Pues sí está cabrón. (Silencio.) ¿No quieres algo de tomar? Coca, agua o…
JUAN (interrumpiéndolo): Coca está bien.

Leonardo va a la cocina, parece pensativo.

LEONARDO: ¿Qué pedo con nuestros compañeros? ¿Te acuerdas de Joaquín?
JUAN:
El Gordo.

Ambos ríen.

LEONARDO: Sí, güey, ese güey era cagadísimo. Se la pasaba diciendo que él no servía para estudiar. (Con acento norteño.) “No, yo sólo sirvo para andar con los caballos, entre las vacas y la mierda”.
JUAN: Todo el tiempo decía eso. Quería estudiar en Texas una carrera que se llamaba algo así como Ranch Manager, una mierda así.

Juan se ríe. Leonardo regresa y guarda silencio.

LEONARDO: Se acaba de suicidar hace unos días.

A Juan se le va la risa.

JUAN: ¡No manches, por qué me dices eso! Es broma, ¿verdad?
LEONARDO: No mames, no es broma. ¿Cómo voy a bromear con eso?
JUAN: ¿Por qué me cuentas eso? No lo puedo creer. Se veía bien con todo y sus cien kilos. Yo siempre lo veía contento. Nunca pensé que tuviera pedos. ¿Cómo fue?
LEONARDO: Fue con una escopeta, pero nadie sabe por qué. Su familia salió de viaje y al regresar, su hermanito lo encontró.
JUAN: No mames. ¡Daniel! ¡Puta, si tiene como doce años! Pobre chavito.
LEONARDO: ¿Cómo se ha de haber sentido Daniel? Imagínate que a esa edad te hubieras encontrado a tu hermana muerta.
JUAN: No mames, no digas eso.
LEONARDO: Seguramente sufría como un cerdo. Está de la chingada. ¿Si te murieras ahorita dirías que estás satisfecho con tu vida?
JUAN: Pues sí… más o menos.
LEONARDO: Yo no sé. Esencialmente no podría quejarme. Todo está bien. Pero no, así como decir que he hecho “todo, todo”, pues no. Pero nadie lo hace, es imposible. Yo creo que debe haber cosas esenciales, cosa que tienes que hacer antes de morir… Cosas que te hagan ser feliz, aunque se oiga cursi.
JUAN: Dejaste de tomar tu prozac, ¿verdad’.

Ambos permanecen en silencio.

LEONARDO: Pero eso no tiene nada que ver. Lo que…
JUAN: Leo, te estás volviendo loco.
LEONARDO: Pues igual.
JUAN: No mames, te hace falta una buena peda, mi Leo.
LEONARDO: No, no va por ahí.

Compra el libro en su versión impresa o en digital aquí
Support independent publishing: buy this book on Lulu.

Fuera de lugar © Fausto Ponce, 2002. Todos los derechos reservados.

Blog Widget by LinkWithin

Leave a Comment

Previous post:

Next post: