Fecha: 05/02/2009
Periódico El Economista, sección La Plaza
Reseña. Versión del autor.
A mediados de los 90, un duelo actoral entre Al Pacino y Robert De Niro sonaba sumamente atractivo por una sencilla razón: Ambos estaban en el pico de su carrera.
Sólo basta recordar las películas que hicieran durante los primeros cinco años de la década: De Niro hizo Buenos muchachos, Cabo de miedo, Marea de fuego y Casino, entre otros; por otro lado, Pacino estuvo en El padrino III, Perfume de mujer y Carlito’s way, por dar unos cuantos ejemplos.
Pero ahora, en cuanto a Pacino-De Niro se refiere, Frente a frente (Righteous Kill, EU-2008) no pasa de ser una mera curiosidad. Y es que desde mediados de los noventa ninguno ha ganado ningún Oscar, bueno, ni siquiera han estado nominados.
Y si a lo anterior le sumamos un guión deficiente, tenemos como resultado: un fiasco.
Dirigida por Josh Avnet, esta cinta narra un oscuro caso de la policía neoyorquina. Resulta que un asesino serial anda haciendo de las suyas. Y aunque sólo mata a los chicos malos, deberá ser sometido a la justicia pues nadie está por encima de la ley.
Los actores principales son los detectives David “Rooster” Fisk y Tom “Turk” Cowan, seguidos por los detectives Simon Perez (John Leguizamo) y Ted Riley (Donnie Walhberg), y la bella policia Karen Corelli (Carla Guigino), exnovia de Perez y actual pareja de Turk.
El meollo del asunto es que todo apunta a que el homicida en cuestión es policía, y de manera específica, hay evidencia para creer que Turk es el responsable.
Si bien la cinta posee buen ritmo —todo el tiempo nos siembran pistas falsas para después cambiarnos la jugada—, hay cosas que la hacen insostenible: malos diálogos y personajes mal dibujados generan estragos en la credibilidad de la historia.
Al final, Pacino y DeNiro fungieron como vendedores de humo: Frente a frente es una cinta que puede ser omitida en la filmografía de los mentados histriones. (Fausto Ponce)







