Leonardo de Lozane: Contagioso

by on June 30, 2008

in Música

Fecha: 01/07/2008
Dónde ir
Entrevista

Cuando no se encuentra haciendo música, Leonarrdo se pone el overol verde y asume su responsabilidad ecológica, no sólo en su vida cotidiana, sino también como todo un activista.

Me imagino a Leonardo de Lozanne amarrado a un barco ballenero, con el cabello ondeando, para evitar que zarpe, o bien, abalanzándose sobre una foca bebé, tirando por delante sus ojos claros para evitar que la asesinen; me lo imagino en diversos comerciales gubernamentales regañando gente en su propia cocina porque desperdicia el agua y porque no separa la basura; también lo visualizo sin camisa –bueno, no, ya me estoy excediendo– más bien con camisa, ayudando a sembrar cientos de arbolitos para reforestar un bosque.

Pero resulta que no, que Leonardo no hace nada de eso, tan sólo se dedica a incomodar a su esposa cuando no apaga las luces de la casa que no se utilizan, a separar su basura, a cerrar la llave mientras se enjabona, y hacer mucho, pero mucho ruido. Si bien el artista se ríe cuando explica esto, y cuando recuerda que gracias a lo anterior ahorra 30 por ciento de luz, la verdad es que su trabajo como ambientalista no es poca cosa: él se encarga de darle difusión al tema.

“Siempre fui malo para la escuela, pero me dan un pandero y armo un show. Mi cabeza es disfuncional, totalmente, soy muy despistado, pero puedo hacer canciones y hago ruido muy bien, entonces, todo lo que quieras transmitir que no te pelan, yo te hago todo el ruido.

“Por ejemplo, soy embajador de Naturalia, una asociación de conservación, y en lo que más puedo ayudar es en estar presente en los medios. Yo creo que esta famosísima palabra que es ‘concientizar’, puede sonar aburrida y hasta regañona. Entonces he aprendido que la mejor manera de involucrarte en este tipo de proyectos es, por supuesto, creer en ellos, pero más que convencer y regañar, es contagiar.”

¿Qué acciones has promovido desde que estás involucrado con la ecología?
“Más que estar hablando, me gusta actuar. me gusta enseñar resultados, y no decir: “Ayúdenme a salvar al jaguar”, sino más bien: “Ya salvamos al jaguar y miren cómo lo logramos, ahora vamos a salvar al águila real”, “Ya se devastó el 99% de la selva de Veracruz durante los setenta y ochenta, ok, pero ya recuperamos el 0.5%, ya está mejorando, y ya volvieron los tucanes y ya volvió otra vez el tigrillo”.

Por cierto, acabas de hacer un documental al respecto…
“Sí, acabamos de hacer uno en Veracruz. Tardamos dos años y medio para levantarlo… porque de entrada son complicadas las asociaciones civiles, y luego hubo que conseguir los fondos, hacer todo el viaje, hacer el guión… la idea es hacer un programa en cada estado de la República”.

¿Cómo? ¿Entonces es una serie?
“Es un documental, pero también estamos haciendo una versión de 42 minutos para que sea programa de una hora en televisión. La idea es venderlo como una serie, y vender la cantidad de episodios que nos dé… ojalá sean más de diez”.

Cuéntame más sobre el programa.
“Ni si quiera te das cuenta de qué trata: usando el pretexto de la música te lleva a través de un viaje por la naturaleza, y de repente empiezas a entrar en este rollo de la conservación y la ecología, pero exponiendo lo bueno y lo malo a nivel documental, está muy artístico.
“Es muy divertido, no es nada tedioso, ni de datos… no son entrevistas, te lleva en un viaje agradable y divertido por temas muy profundos. El documental sólo expone, pero te contagias y te toca mucho. Yo soy el anfitrión, hay una voz en off, pero luego es la voz de la gente y de la naturaleza. Y se crea música invitando a otras personas a hacerla con los sonidos que voy rescatando de todos lados.

“Aparte, lo más bonito de todo es que los lugareños están conscientes de lo que está pasando y de que deben conservar sus áreas. Finalmente, ellos son dueños de todo, son terrenos ejidales”.

¿Desde cuándo te has preocupado por el medio ambiente?
“Preocupado, desde chico; involucrado seriamente, hace como unos seis años. Y ha sido paulatino, la verdad es que durante la primera etapa de Fobia teníamos la inquietud de hacer conciertos para diferentes causas, pero tuvimos muy malas experiencias… A veces los fondos se iban para otros lugares, también estábamos chicos, apenas empezábamos una carrera y no sabíamos cómo ayudar, muchas veces ése es el problema, la gente quiere colaborar pero no sabe cómo.

“Después fui madurando y viendo cómo funciona todo esto… y entonces se me empezaron a acercar más y más asociaciones serias, que sí dan resultados”.

¿En qué momento decidiste tomártelo en serio?
“No recuerdo qué día fue… pero, como decimos aquí en México, fue “un veinte que me cayó”. Me di cuenta de que había tenido la fortuna de dedicarme toda mi vida a lo que me gusta; que desde los 17 años estoy cantando y haciendo música y sigo viviendo de eso y me siento muy afortunado, creo que cuando te va bien en la vida, y tienes la bendición de dedicarte a lo que te gusta, debes regresar algo. Tienes que hacer una introspección y decir: “Qué es lo que realmente me preocupa”… y ahí comenzó… y luego un punto determinante fue el nacimiento de mis hijos, pues me he vuelto cada vez más activo. Tenemos que cambiar de estilo de vida ya. Me parece muy irresponsable estar viviendo con tanto confort mientras estamos acabando con lo esencial. Estas cosas –señala el cuarto en donde estamos haciendo la entrevista– no existen, son creadas por nosotros. Y son pasajeras, y lo que realmente existe no lo cuidamos”.

Como rockero has estado muy expuesto a los medios y hasta has salido en la Quién, pero has logrado mantenerte en un plano alternativo…
“Eso lo va uno aprendiendo a lo largo de la carrera; ser comercial no quiere decir venderte. Creo que puedes vender muchos discos, aparecer en todos lados y mantener una credibilidad y una integridad artística. No importa que salgas en la Eres, en la Quién, Newsweek, la Rolling… si eres tú mismo, eres honesto y no dejas que te cambien nada, ¿cuál es el problema?”

Ése es el punto, ¿has conseguido que te la crean?
“Algunos sí, igual algunos no. No hago música para toda la gente, hago cosas que creo que valen la pena, que me gustan a mí y luego trato de contagiar a los demás. Y en el caso ecológico, no sólo contagiar a las personas normales como nosotros, sino a las grandes empresas, que vean que es negocio, que les va a beneficiar en imagen, que van a ahorrar a largo plazo, y que no hay de otra. Pero no hay que transmitir: ‘Oye, güey, haz algo’, sino decir: ‘Mira, te propongo esto’, pequeños pasos, small steps, como decía Karl Sagan en Contact”.

Pero con todo y lo anterior, ser figura pública tiene un lado espinoso. Muchos pueden pensar que lo haces por mera publicidad. ¿Cómo mantener el equilibrio?
“Es bien difícil, porque no estoy haciendo esto para mi beneficio artístico. Pero quién me lo va a creer, cómo convencer. Y yo no quiero convencer, quiero aprovecharme de mi estatus de artista para ahorrarme muchos pasos. No me importa si me creen o no, pero sí elijo con mucho cuidado cómo hacerlo y dónde hacerlo. Finalmente no pasa nada, pero si se malentiende el mensaje o le doy hueva a alguien, la causa es la que pierde. Es delicado pero, finalmente, ¿en qué puedo ayudar?, pues en esto, en hacer ruido. Yo hago muchas cosas como persona, y llamar la atención y predicar con el ejemplo es lo mejor que uno puede hacer. Lo indicado es comenzar por nuestra casa, luego en la colonia, después en nuestra ciudad, y si podemos expandirnos en nuestro país, mejor”.

¿Alguna prueba más de que Leonardo es un verdadero ecologista? Ok, aquí va:
En medio de la entrevista y siguiendo su filosofía de small steps, no pudo evitar pararse, con toda la seriedad del mundo, a apagar las luces del cuarto donde estábamos, llevaban como cuatro horas encendidas sin necesidad alguna.

“La ecología es como la moda: A mí me encanta y todo el mundo piensa que es frívola, banal y boba, pero a mí me parece que es artística y muy profunda. Con la ecología pasa lo mismo: si la gente no entiende bien qué es, cree que sólo es para puro fantoche y para hippies, entonces no vamos a llegar a ningún lado. El chiste es demostrar que es una manera de vida”, concluyó el artista, quien por ahora, además de sus proyectos musicales, se encuentra clavadísimo con la cuestión de los desechos sólidos, debido a que acaba de involucrarse en una campaña mundial de reciclaje. Para Leonardo, el aprendizaje sobre el tema nunca acaba. (Fausto Ponce)

Blog Widget by LinkWithin
  • Suscríbete gratis a Faustoponce.com por RSS o por email
  • Sígueme en Twitter

Leave a Comment

Atención: Los insultos al autor de este blog o a cualquiera de sus lectores —lo cual no es lo mismo a una opinión contraria que fomenta la discusión— serán suceptibles de ser borrados, como se explica en las Políticas de uso de este espacio.

Ojo: No pongan links activos porque el programa antispam los detectará y los mandará al limbo de los mensajes.

{ 1 trackback }

Previous post:

Next post: