Alta Fidelidad
Sé que puede sonar un poco obvio, pero la verdad es que no lo es tanto: ¿qué signifca eso de que “México fracasa en Beijing 2008″? Entre otras cosas —más allá de que se hayan hecho bien o mal—, un gancho mediático que busca atraer lectores, televidentes o escuchas; una frase que por sí misma parece decir todo, pero que en realidad se queda corta para explicar la realidad deportiva de México.
¿Por qué? Porque casi ningún medio hizo un balance profundo de lo que significaba este fracaso (que probablemente sí lo sea), fueron pocos los que desde un principio dijeron que México no aspiraba a muchas medallas, pero sí muchos los nos animaron a ver a los mexicanos competir y a seguir a las olimpiadas minuto a minuto. El caso es que a mucha parte de la audiencia, o de los lectores, se les olvidó el detalle de que en esta emisión había escases de deportistas que iban a aspirar a medallas… claro y cuando éstas no se dan… pues todos vamos a buscar culpables.
Insisto, me hubiera gustado escuchar esta lapidaria frase acompañada de argumentos, y no de periodistas y conductores, tirando piedras y buscando culpables:
- ¿Cuánto se gastó en esta camada de deportistas (bueno, este dato fue el más común)?
- ¿Es suficiente, es poco o es excesivo?
- ¿Cuánto debería haber gastado?
- ¿Cómo se mide un país tercermundista como México ante potencias que invierten millones y millones en el desarrollo de sus atletas?
- Si México es un país inconsistente en su cuadro de medallas ¿se vale decir que se fracasó porque se consiguieron pocas?
- ¿Vale la pena llevar a los atletas a competir sólo para mejorar sus récords?
- En una prueba, quedar en el lugar 16 o 20 de entre decenas de países, ¿es un fracaso?
Informar con bombo y platillo que cada medalla costó 41 millones de pesos no significa nada en términos de análisis, pero sí mucho al invocar la desconfianza que le tenemos a nuestas insitituciones; desprovisto de argumentos, 41 millones, que por cierto pagamos los contribuyentes, nos hace pensar que alguien nos está robando, y puede que así sea, pero un análisis profundo nos daría más pistas, y ayudaría a trazar caminos certeros… o de lo contrario, pueden correr a los dirigentes deportivos y lapidar a los atletas que no dieron su mejor esfuerzo, pero llegarán otros iguales, a menos que se sepa en qué se ha fallado.
Los medios de comunicación tenemos la responsabilidad de ayudar a que la gente comprenda al mundo a través de los hechos, dejarlos sin un panorama completo puede devenir en la manipulación. Cualquiera puede decir que “México fracasó en Beijing”, pero cómo y por qué, son cosas que no pueden dejarse a un lado, y eso a veces se nos olvida gracias a nuestra obsesión por el rating, los lectores o los hits: “¿Hacemos bien nuestro trabajo? No importa, al cabo que me lee mucha gente”.
- Suscríbete a Alta Fidelidad por RSS o por email
- Checa más notas de la columna Alta Fidelidad (AF)






{ 0 comments… add one now }