Fecha: 02/06/2006
Periódico El Economista, sección La Plaza
Reseña
El creador de Troya y La tormenta perfecta, Wolfgang Petersen nos trae un remake medianamente bueno de la cinta setentera La aventura del Poseidón (estelarizada por Gene Hackman) en donde un gigantesco barco llamado Poseidón (del estilo del Titanic) es víctima de una monstruosa ola que lo pone “patas pa’rriba”.
Podría pensarse que es otra Titanic, sin embargo, el planteamiento es distino, pero no más sorprendente. Entre otras cosas, Poseidón (EU, 2006) no es una historia de amor, la cinta se centra en la supervivencia de los protagonistas, quienes cruzarán diversos peligros antes de llegar a la superficie.
Todo esto ocurre en Año Nuevo: los pasajeros se encuentran en plena fiesta cuando, de repente, una “pared acuática” (una ola gigante) borra las sonrisas de todos los comensales. El barco queda de cabeza y la opción aparente, según el capitán, es esperar a ser rescatados.
Pero un grupo de valientes visionarios, o de necios estúpidos, se lanzarán a la tarea de salir a la superficie, entre ellos Dylan Johns (Josh Lucas), Robert Ramsey (Kurt Russell) y su hija Jennifer (Emmy Rossum) y el arquitecto Richard Nelson (Richard Dreyfuss).
Por supuesto, sabemos que aquellos que se quedan sufrirán sobremanera, pero también sabemos que nuestro grupo de protagonistas deberá sobrevivir inundaciones, incendios y otros obstáculos físicos…
Los personajes son sumamente estereotipados y así se mantienen durante toda la película, claro, con uno que otro giro necesario para que revelen su verdadero yo, sin embargo, para una cinta cuya intensión es mantenernos pegados al asiento eso es suficiente: los actores se la llevan tranquila.
Los efectos visuales son pocos pero efectivos: una ola gigante, la inmensidad del mar, explosiones y cortos circuitos son los principales elementos, sin embargo, el drama de la supervivencia es el principal protagonista.
Cabe reconocer la habilidad de Petersen para crear, con argumentos deficientes, cintas que oscilan entre el “churro” y el entretenimiento puro. Petersen sabe dónde colocar los elementos necesarios parar hacernos sentir curiosidad y plantear la pregunta ¿qué pasará después? (Fausto Ponce)







