Fecha: 27/03/2006
Apro (www.proceso.com.mx)
Reseña
La mayoría de la gente se refiere a esta cinta como la de “vaqueros homosexuales”, y más allá de que, efectivamente, los protagonistas de la cinta sean gays, cabe mencionar que el tratamiento que Ang Lee le dio al guión escrito por Larry McMurtry consigue trascender toda preferencia sexual.
Así pues, Secreto en la montaña (Brokeback Mountain, EU, 2006) es una cinta cuya trama sería la relación entre dos personas de diferentes etnias o preferencias religiosas, que cobra relevancia debido a que la sociedad en la que están insertos no acepta su amor; lo que no necesariamente significa que la película estelarizada por Heath Ledger y Jake Gyllenhaal, sea Romeo y Julieta.
Secreto en la montaña cuenta la historia de Enis del Mar (Ledger) y Jack Twist (Gyllenhaal), dos vaqueros que se enamoran mientras cuidan un rebaño de ovejas en Brokeback Mountain, amorío que termina cuando el dueño del rebaño que los tórtolos cuidan se da cuenta de que existe algo más que amistad entre ambos.
Enis y Jack tienen dos grandes problemas, por un lado, la sociedad condena su amor, y por otro, Enis se resiste a vivir plenamente su romance. Y es que por difícil que parezca, Enis es un tipo duro, de esos que golpean a quien lo mira feo, de esos que siguen, casi al pie de la letra, la premisa de “los hombres no lloran”. Mientras que Jack es mucho más pasional, y tiene la fantasía de que encontrarán la forma de vivir su amor “libremente”.
Así pues, cuando ambos bajan de Brokeback Mountain, todo parece haber terminado: Enis se casa con una chica con la que ya llevaba tiempo y tiene dos hijos, mientras que Jack, hará lo propio: sin embargo la “llama de su amor” los hará regresar para tomar al toro por los cuernos.
De manera sutil, Lee nos lleva de la mano a la intimidad de estos dos hombres, nos muestra su pasión y la ternura que se profesan, así como sus conflictos, virtudes y defectos. Así pues, quedamos sumergidos en la tragedia de la vida: Enis y Jack, luchando contra el destino y contra ellos mismos, en un camino que parece no ir a ninguna parte.
Las actuaciones de Gyllenhaal y Ledger son maravillosas, desde una mirada inocente, hasta una declaración de amor… Ambos actores dejan sentir la fuerza de un drama fácilmente reconocible para muchos, aunque eso sí, con aristas particulares y recovecos misteriosos.
Las cerezas en el pastel son: la fotografía del mexicano Rodrigo Prieto, intimista y a la vez grandielocuente por sus paisajes magistrales, y la música de Gustavo Santaolalla, fiel compañera de este drama cinematográfico. (Fausto Ponce)






{ 0 comments… add one now }