Alta Fidelidad
Fecha: 02 / 11 / 2006
En fechas recientes se ha venido generando una euforia casi irracional por la figura de El Santo como un valuarte nacional. Y no digo que este luchador popular no hubiera trascendido, al contrario, si no, sería imposible explicarse la existencia de El hijo del Santo, quien hace unos meses abrió una tienda (sumamente kitsch) en la colonia Condesa de la Ciudad de México, en donde vende una amplia gama de playera y diversos accesorios para vestir.
El punto es que ahora, El Santo ya no sólo es un ícono de las masas, sino que se ha vuelto popular en un selecto sector de la clase media e intelectual, El Santo ya no es naco, ahora es cool y todo gracias a sus películas de tres pesos, con malas historias y con monstruos chafísimas, que ayudaron a construir su imagen.
Pero ¿por qué tanto drama? Al fin y al cabo, no será el primero ni el último producto “cultural” chafa, también tenemos las telenovelas, que miles de personas ven en nuestro país y que orgullosamente hemos exportado a [Lee todo el artículo…]
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