Fecha: 14/05/2007
Apro (www.proceso.com.mx)
Reseña
Los creadores de la nueva saga de El Hombre Araña (más bien los de esta franquicia) echaron a perder las entregas anteriores por la taquilla, o más bien, por codicia: esta tercera entrega sacrifica el drama que había caracterizado a las entregas anteriores (un gran acierto), en aras de la espectacularidad.
La historia de El Hombre Araña 3 (Spiderman 3, EU, 2007) carece de fuerza, al igual que los personajes y, en consecuencia, debemos conformarnos con el morbo de tener a tres villanos combatiendo con el arácnido en grandiosas batallas aéreas, y la orgía de efectos visuales con que nos atiborran.
Pero, ¿y la historia y los personajes? Debido a la falta de tiempo –y eso que la cinta se siente un poco larga–, un villano fabuloso como, por ejemplo, Venom, no tuvo margen suficiente para desarrollarse y, en consecuencia, se convirtió en un chiste de sí mismo. Igual pasa con The Sandman (Thomas Haden Church), quizá el que más la libra, y con Harry (James Franco), el hijo de El Duende Verde, e incluso con los personajes buenos.
La cinta, dirigida de nuevo por Sam Raimi, comienza con un Hombre Araña (Tobey MaGuire) en la cima de su carrera: el público y los medios lo aman. Así, lo único que le hace falta a Peter Parker es conseguir la planta de fotógrafo en el diario El Clarín, y conseguir que Mary Jane (Kirsten Dunst) acepte casarse con él. Sin embargo, está tan embebido en la fama que no se da cuenta de que su amada está pasando por un proceso desafortunado en su profesión actoral.
Las cosas se complican cuando su examigo Harry regresa con las negras intenciones de acabar con Peter, cuando un ladrón —relacionado con la muerte de su tío Ben— escape de prisión y se convierta, gracias a un accidente, en un hombre hecho de arena; y cuando un ente del espacio, con apariencia de chicle, llega a la tierra para adherirse al traje de Peter, otorgándole más fuerza, pero a la vez potenciando el lado oscuro de nuestro héroe. (Fausto Ponce)
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