Fotos de Irene Azuela quien estelariza la película mexicana Bajo la sal.
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Alta Fidelidad:Blog de Fausto Ponce
Ocio, cultura y entretenimiento
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Fotos de Irene Azuela quien estelariza la película mexicana Bajo la sal.
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Fecha: 17/08/07
Periódico El Economista, sección “La Plaza”
Reseña
Fuera del morbo que provoca saber que Liz Gallardo, Irene Azuela y Camila Sodi se avientan sendos desnudos en la cinta, no encuentro más razones para ir a ver El búfalo de la noche.
Y es una desgracia, o lo es al menos para quienes creemos en el talento de Guillermo Arriaga y aplaudimos su decisión de reivindicar a los guionistas, sin embargo, después esto… la cosa se pone un poco difícil.
La película, dirigida por el debutante Jorge Hernández, cuenta la historia de Manuel (Diego Luna), quien es atacado por la culpa (y por un vengador anónimo), luego de que “le bajó” la novia a su mejor amigo, Gregorio (Gabriel González), un sujeto esquizofrénico que cree que unos animalejos (tijerillas) se han metido en su cuerpo y se lo están comiendo, sin mencionar que también es asediado por un búfalo nocturno, el cual, por cierto, sólo aparece -sin pena ni gloria- en la secuencia de entrada y un par de veces en forma de tatuaje.
Las cosas empeoran cuando Gregorio se suicida: Manuel comienza a recibir anónimos y a comportarse de manera errática, al igual que Tania (Liz Gallardo), la manzana de la discordia. Y entonces, de pronto ya no sabemos si el espíritu de Gregorio ronda por ahí o si hay algún loco que intenta lastimar a Manuel o si Manuel se está volviendo loco.
Al final, parece que es un poco de todo, lo cual se percibe más por una falta de claridad que de un planteamiento estético: ¿Es un drama existencial? ¿una peli de fantasmas? ¿o una fábula tipo David Lynch? Al final, parece que no es ninguna de las anteriores.
A esta inconsistencia se le suman una serie de flashbacks estorbosos que sólo añaden pretensión, que dan datos que ayudan a la comprensión de la cinta, puede ser, pero no funcionan dramáticamente.
Además, están las pésimas actuaciones de todos (aunque no había mucho que pedir ante personajes tan planos): Las mujeres sólo se dedican a desnudarse, a recitar parlamentos que parece que no entienden, poner cara triste y a llorar como loquitas (bueno, sólo la niña Gallardo). Eso sí, sus desnudos merecen (laboralmente hablando) mis respetos.
Mientras, Diego Luna parece que está “tragando camote” todo el tiempo. Y en este sinsentido actoral, el papel de loco misterioso de González está totalmente fuera de lugar, es como si fuera un personaje que viniera de otra película y que cayó en El Búfalo de la Noche por error.
Al final, lo único que sentimos es desprecio por todos los personajes.
El búfalo de la noche no es una buena carta de presentación de Guillermo como productor y hasta pone en tela de juicio su madurez (ojo, no su calidad), no como productor, pues en esto es primerizo, sino como guionista. (Fausto Ponce)
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