Fecha: 24/09/07 Reseña
Basada en un cuento de Juan José Morosoli, Viaje hacia el mar es una linda postal llena de diálogos cotidianos y costumbristas, en donde un grupo de amigos (en su mayoría ancianos) y un joven desconocido viajan de una población rural de Uruguay hacia el mar. Pero no es cualquier viaje, puesto que algunos de los elementos no han salido del pueblo nunca.
¿Quiénes son estas personas? No importa, sabemos que Rataplán (Diego Delgrossi) es el barrendero del pueblo, un calvo prematuro y un poquito loco; que Siete y Tres, diez (Julio César Castro), vende billetes de lotería: que Quintana (Julio Calcagno) es el sepulturero; que el Vasco (Héctor Guido) es un borrachales pero que es el que llevará el asado para el viaje; que Rodríguez (Hugo Arana) es el que tiene el camión que transportará al grupo y que es el único que ha salido del pueblo, y que el joven Desconocido (César Troncoso) trae un maletín y quizá algún secreto.
El director Guillermo Casanova se las arregla para dotar de encanto un relato en el que prácticamente no pasa nada, tan sólo, la ilusión de salir a ver el mar, sin que esto genere muchas reflexiones dentro de los integrantes del grupo.
En apariencia, esto podría ser un enorme suceso para todos: saldrán por primera vez y a conocer el mar, una experiencia sublime, o como diría Rodríguez, “un fenómeno”. Pero para los muchachos parecería ser una cosa de rutina, otro días más de su existencia hablando de cualquier cosa.
En medio de toda la parafernalia hollywoodense, El viaje hacia el mar nos recuerda que la sencillez, tanto en lo visual como en lo narrativo, es algo sumamente valioso. Toda la cotidianidad va acompañada de paisajes campiranos (donde curiosamente lo menos atractivo es el mar) y de música tradicional.
Los diálogos podrán no decir nada, pero el contexto costumbrista resulta una delicia: si bien el lenguaje es algo local, resulta atractivo para los fuereños, y en cuanto a los temas de conversación, estos podríamos encontrarlos en cualquier pueblo de nuestro país. Al final todo nos parece algo sumamente familiar.
El viaje hacia el mar, es una película en la que hay que dejarse llevar y disfrutar del viaje, literalmente. ¿Hacia a dónde nos llevará? Simplemente, hacia el mar. (Fausto Ponce)






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