Periódico El Economista, sección La Plaza
Fecha: 08/08/2008
Reseña
A pesar de que el gap entre la primera película y ésta es de casi 10 años —sin mencionar otros seis de que la serie fuera cancelada— la marca X Files aun conserva un lugar importante en el imaginario colectivo, lo cual es motivo suficiente para justificar una secuela.
Afortunadamente, los que decidan ir a verla descubrirán que Los expedientes secretos X, 2: Quiero creer (The X Files: I Want to Believe, EU-2008) posee la calidad para continuar alentando a los fans y a varios incrédulos más a que “sigan creyendo” en esta franquicia, que de seguro se posicionará en un buen lugar en taquilla.
Luego de varios años de ausencia, los exagentes Mulder (David Duchovny) y Scully (Gillian Anderson) se reincorporan al FBI, puesto que una agente del buró se encuentra desaparecida, al igual que diversas mujeres de West Virginia. El caso está ligado a una serie de desmembramientos cuya evidencia ha sido encontrada gracias a las visiones de un sacerdote, el padre Joe (Bill Connolly), quien posee antecedentes de abuso sexual.
Por su puesto, los hechos anteriores y aquellos con los cuales nos iremos topando conforme Mulder y Scully “avanzan” en su investigación, generarán un alto grado de suspenso y muchas preguntas, gracias a la discreción de su director Chris Carter y del guionista Franz Spotniz.
Lo más interesante de Los expedientes secretos X, 2, es que será capaz de llevarnos hacia dilemas éticos que poco tienen que ver con una moralidad facilona, por menores que no puedo detallar para no matar la trama.
Lo anterior, aunado a la carga metafísica, psíquica, psicológica y disciplinas afines, reduce los trucos de efectos especiales al mínimo, al que se ve pocas veces durante los estrenos de verano, claro, salvo en las cintas de comedia.
Ahora bien, tampoco crean que Los expedientes secretos 2 serán capaces de provocar una epifanía en el espectador.
Como puntos negativos, se puede decir que la química entre los personajes se siente un poco desgastada, digamos que pareciera que ambos se ven cansados de resolver tantos casos juntos que nunca los han llevado a nada, aunque Mulder mantenga viva sus “creencias” y Scully luche con todas sus fuerzas por “creer”.
Y por otro lado, como ocurre con las cintas que involucran intriga, y ni se diga las que introducen elementos paranormales, muchos sentirán que la cinta exige que “creamos demasiado” en sus convenciones.
Para disfrutar Los expedientes secretos X, 2 no es necesario ser un súper experto en la serie, ni si quiera haber visto la cinta anterior, pero sí cabe aclarar que una idea más o menos completa de la cosmología X Files, ayudará bastante. (Fausto Ponce)






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