Ganaron… pero para eso, tuvieron que mostrar sin filtro muchas cosas de su vida personal y de sus personalidades. Y como todo ser humano, también mostraron un lado oscuro por medio de su sentido del humor.
Weny y Paola reconocen que cometieron un error y que aquello que dijeron en esos videos no fue correcto. Su error, dicen, fue hacer bromas indebidas y no tener la conciencia de la resposabilidad de los profesionales del medio ante el micrófono. Y pidieron disculpas a sus seguidores y a quienes se hayan ofendido. Pero pienso que la situación es más compleja que eso.
En primer lugar si lo que dijeron hace 10 años era sólo una broma de mal gusto, animada por el hambre de éxito y la falta de filtros, queda la duda: ¿Quiénes son realmente esta chicas? Es decir, tenemos a dos mujeres trans que han hecho su carrera exponiendo su persona. Y es esa autenticidad la que les valió el cariño de mucha gente, pero entonces si esto es broma.. ¿qué más es broma? ¿Que de todo lo que han hecho y contado es real y que no? ¿Son personas auténticas o sólo personajes de una ficción digital? ¿Son sólo un fraude? ¿Una mentira?
Siguiendo esta línea argumental, pensar en que les hizo falta esta conciencia civil, esa responsabilidad que tienen los conductores de medios de comunicación formales, es sólo una mera justificación. No se pueden escudar en que todo es parte de la inexperiencia puesto que, volvemos a lo mismo, ellas nos vendieron autenticidad. Si ellas guardaran las formas por sobre su persona, estaríamos pensando en una profunda hipocresía. Por la manera en que ellas se dieron a conocer y por cómo han triunfado, como audiencia se les puede exigir congruencia y no una doble moral que en lo publico hace lo correcto pero en privado es lo contrario.
Luego tenemos las disculpas … ¿a quién fueron dirigidas? ¿A las víctimas? ¿A las familias de las víctimas? No. Ellas mencionaran a sus fans y a las personas que ofendieron. Es decir, se siente como una acción para el control de daños. Lo que dijeron no se trata solo de una broma de mal gusto, es una broma de mal gusto que transgrede un marco legal. Va mas allá de un tema de libertad de expresión, de lo inapropiado, de pensamiento que incomódo a unas personas en una era en donde todo mundo se ofende. No es solo eso, son expresiones ligadas a conductas ilegales y a una problemática social sumamente delicada.
Al parecer ni Wendy ni Paola están conscientes de esto. Si así fuera, su respuesta ante el escándalo hubiera estado a la altura de la complejidad del problema. Y la verdad es que se quedaron cortas. Si Wendy y Paola son algo más que un producto para distraer la conciencia de sociedad ahora es el momento para demostrarlo. De lo contrario, la caída será dolorosa.
